domingo, abril 16, 2006

Un "Domingo de Monas" algo tristón

No ha acompañado el tiempo. Algo de fresco y nubes es lo que se han encontrado aquellos que han decidido pasar este “Domingo de Monas” en nuestras playas. Aún así, ha habido algún que otro valiente que se ha atrevido a darse el primer chapuzón. Quizás por el tiempo o porque ‘ya no es lo que se lleva’, este año se han visto menos monas que nunca. Si comparamos el día de hoy con aquellos domingos de monas de hace una década, la diferencia es clara. ¿Qué nos pasa que cada vez salimos menos? ¿Dónde están esos grupos de amigos y familias que salían en ‘procesión automovilística’ a lugares tan dispares como Castillitos o Los Chorros del Río Mundo? No importa si nos gusta más o menos tomar bizcocho con huevo cocido (si lo pensamos bien, la mezcla es de lo más extraña). Lo importante y triste es que poco a poco vamos perdiendo nuestras tradiciones. Cada vez más nos quedamos en casa rodeados por la videoconsola, el reproductor de dvd, el televisor, el ordenador, y la ya imprescindible conexión a Internet. Nadie cambiaría todo esto por ‘una mona’, pero la pena es que todo eso, nos está cambiando a nosotros.


A continuación, la receta de la mona, por si el año que viene alguien se anima y se mete a panadero:

200 gramos de harina de trigo

100 gramos de harina candeal

medio huevo
50 ccl de leche

25 ccl de aceite

50 ccl de agua

125 gramos de azucar

una pizca de “gaseosa” blanca

una pizca de “gaseosa” azul

un poco de anís (muy poco!)

una pizca de canela
una pizca de bicarbonato

una pizca de pastilla de levadura

huevos enteros


1. El día anterior, preparar la creciente con la levadura, el agua y la harina de trigo y se deja en un recipiente para que crezca. Sabremos que está hecha cuando su tamaño haya aumentado más del doble.

2. Poner la masa en un recipiente grande y añadir la leche, el agua templada y mezclar hasta que no queden grumos.

3. Añadir la levadura, añadir las harinas (alternando las dos clases y hasta donde admita la masa) y los demás ingredientes y mezclar bien.

4. Cuando la masa esté bien mezclada, tapamos con un paño para que no se enfríe y la dejamos reposar en un recipiente.

5. Cuando haya crecido, le damos forma a las monas sobre una superficie con un poco de harina, y le añadimos los huevos enteros (es indiferente que los huevos estén duros o blandos).

6. Tapamos de nuevo las monas y esperamos hasta que aumenten de tamaño otra vez.
7. Una vez que han aumentado de tamaño, las untamos con huevo batido con ayuda de una brocha, les ponemos azúcar por encima y las metemos al horno durante aproximadamente ½ hora.